" Vi su espalda desnuda, adentrándose en el agua. Volví a suspirar e intenté seguirle. Sin hacer ruido, lentamente, me coloqué detrás suya. Mi vestido blanco estaba empapado y el agua nos llegaba a los dos por la cintura. Sin previo aviso me cogió de la muñeca y me atrajo hacia sí. Mi pulso empezó a acelerarse y sin saber muy bien que estaba haciendo, recorrí con las yemas de mis dedos los mechones de su trigueño pelo. Él metió la mano debajo de mi vestido acariciándome la cintura. Le rodeé con mis brazos y apoyé suavemente mi cabeza sobre su cuello. Entonces no pude evitarlo. Pasé mis labios por su cuello, sintiéndolo, saboreando su aroma, sabiendo que aquello nos lo teníamos prohibido. Y entonces… pasaron por mi cabeza rápidamente los seis meses, imágenes confusas de los dos, lágrimas de los dos, y dolor, mucho dolor porque no podíamos estar juntos. Episodios donde los dos deseábamos besarnos, donde losdos nos necesitábamos pero no podíamos hacer nada. Pero mi cabeza olvidó toda prevención al igual que la suya, cuando el me agarró el rostro con sus cálidas manos y me susurró:
- Te quiero, Emma. –dijo, con la mirada más tierna y más dulce que jamás le había descubierto, pero sobre todo verdadera.
Le sonreí, feliz, satisfecha, llena, cuando él apartó un mechón de mi rostro, acarició levemente mis labios y se acercó hacia ellos.
Cerré los ojos para disfrutar por primera vez, plenamente de él.
Sus labios ardían, quemaban, pero me inundaban de aquella sensación que antaño había sido una necesidad. Pensé que solamente me besaría una vez, y tuve miedo. Miedo de que huyera después, de que me abandonase, pero no lo hizo.
Con delicadeza, empezó a retirarme el vestido dejándome en ropa interior. Yo hice lo mismo con su pantalón y ambos echamos la ropa al tronco. Le dejé que me besase, que me acariciase por todo el cuerpo.Le dejé que bebiera de las gotas de agua que se habían quedado sobre mis labios. Le dejé que se quedase a mí abrazado, mientras que nos alumbraba la luz del atardecer."
lunes, 8 de febrero de 2010
Some mistakes.
De un error se aprende, de errores vivimos, podemos sacar grandes cosas de ellos...y sobre todo...volví para rehacer los errores, rehacer varios errores.
No supe que de un gran error podía sacar una gran historia.
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